Un trasplante de hígado es una cirugía mayor donde se reemplaza un hígado enfermo o fallando por uno sano de un donante (fallecido o vivo) para restaurar la función hepáticaSe realiza cuando otras opciones fallan, permitiendo al receptor vivir una vida normal, ya que el hígado tiene capacidad de regeneración, y es vital para funciones como filtrar toxinas y producir proteínas. 

¿En qué consiste?
  • Extracción: 
    Se extirpa el hígado dañado y se implanta el hígado donado, conectándolo a los vasos sanguíneos y vías biliares. 

  • Fuentes de donación: 
    Pueden ser donantes fallecidos (la mayoría) o donantes vivos, que donan una parte del suyo. 

  • Regeneración: 
    Tanto el hígado del donante vivo como la parte trasplantada crecen hasta alcanzar su tamaño normal. 

¿Cuándo es necesario?
  • Insuficiencia hepática terminal: Causada por enfermedades crónicas como cirrosis, alcoholismo o cáncer hepático no avanzado. 
  • Insuficiencia repentina: En casos raros de daño súbito a un hígado previamente sano. 
  • En niños: A menudo por atresia biliar u otras afecciones. 
Puntos clave
  • Donante vivo: 
    Permite trasplantes más rápidos, ya que el donante aporta una parte y se regenera, dice Johns Hopkins Medicine https://www.hopkinsmedicine.org.en2es.पर.translate.goog/health/treatment-tests-and-therapies/liver-transplant y American Liver Foundation. 

  • Cirugía robótica: 
    Puede ofrecer recuperación más rápida y menos dolor para donantes vivos, según UCHealth. 

  • Expectativas: 
    La mayoría de los hígados trasplantados funcionan bien por muchos años. 

  • Consideraciones: 
    No es para todos; se evalúan otras condiciones médicas y hábitos de vida. 

Es un procedimiento que cambia vidas, pero requiere una evaluación exhaustiva y un compromiso a largo plazo con el tratamiento y la medicación.